Tesoros | Rebeca Segebre l Autora - Conferencista & Defensora de los huérfanos
   

Tesoros

Mi Nueva Vida es: Paz, amor, servicio y descanso

Mi Nueva Vida es: Paz, amor, servicio y descanso

El capítulo 18 de Lucas, en el versículo 17 Jesús nos dice que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrara en el. Y luego, el historiador Lucas nos da la historia del joven rico… creo que todos la conocemos y si no, entonces… toma tu Biblia y léelo por un momento.

Cada vez que yo leía sobre las palabras de Jesús a este hombre: joven y rico, yo quería salir corriendo, ¡huir! “¿Qué me va a pedir Jesús a mí? ¡Terrible!”, me decía, “¡Dios es un Dios que demanda cosas grandes!” Esto era lo que muchas veces pensaba, pero nunca lo exteriorice, solo me atrevía a pensarlo… “aun te falta una cosa” le dijo Jesús a este joven y estas palabras sonaban duras y realmente me aterrorizaban, ¿qué tal que a mí me falte una cosa?

Las palabras de Jesús: “Vende todo, ven y sígueme” me acobardaban y estoy hablando de la época en cuanto vivía en Colombia, cuando era estudiante, no tenía dinero, no tenía nada a mi nombre. Interesante, ¿verdad?

 

Hoy esta historia me habla de mi propia vida, Dios me lo pidió todo en el año 2012 y yo pensaba que entregaba preciosos tesoros acumulados. Cuando finalmente me despoje de todos estos “tesoros”, me di cuenta que realmente eran solo cargas que me impedían avanzar y ver lo que verdaderamente tiene valor aquí debajo del cielo.

 

Después de despojarme de todo lo que Dios me pidió, El me ha dado lo que realmente necesito: su paz, su gozo, su compañía, su protección.

 

Cuando yo comencé a darme cuenta lo que estaba perdiendo, hubo un momento que comencé a dar gritos por dentro y llore mucho… así como este joven de la historia que nos cuenta la Biblia, el cual “Se puso muy triste, porque era muy rico”, yo también por un tiempo me puso muy triste, porque pensaba que estaba perdiéndolo todo. Y yo tenía razón, lo deje todo atrás, es más, hasta la ropa del 2012 quedo atrás porque Dios se le plació vestirme con ropas nuevas.

Aun sigo siendo escritora, conferencista, abogada de los huérfanos y más que nada Madre adoptiva. Pero esta experiencia me enseña que los seres humanos cometemos el error de llamar “riqueza” a lo que nos esclaviza y nos ponemos triste cuando Dios nos lo quiere cambiar por verdaderos tesoros. Yo le doy gracias a Dios por abrir mis ojos para poder ver los verdaderos tesoros que El me regala aquí en la tierra y los prometidos “tesoros en el cielo”

Te invito a simplificar tu vida de tal manera que solo tengas espacio para los verdaderos tesoros que Dios tiene para ti. Abre tus ojos hoy.

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