Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy Yo | Rebeca Segebre l Autora - Conferencista & Defensora de los huérfanos
   

Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy Yo

El simple acto de orar en pareja trae muchos beneficios, incluyendo la cercanía física y la intimidad emocional.

Sin embargo, la verdadera fuerza de la oración en pareja viene del acto de abrir la puerta de tu relación matrimonial a la influencia de nuestro Dios todopoderoso. En realidad, nuestro Dios puede sanar las heridas de tu relación matrimonial, esas que tal vez hayas intentado resolver por muchos medios y que no se han podido curar solas.

Nuestro Dios todopoderoso puede inspirarte, animarte y guiarte con soluciones en los conflictos matrimoniales que estás atravesando. Es más, nuestro Dios todopoderoso es el que puede llevarnos a una unidad como pareja que trascienda cualquier esfuerzo humano.

Por lo tanto, solo Dios es el que puede darnos, a través de la oración y la comunión con Él, los tres valores esenciales para atravesar cualquier situación. Estos son: Fe, esperanza y su amor. Con todos estos beneficios de la oración, ¿por qué más parejas no oran juntas?

Te invito a que comiences hoy.

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